Tu iPhone es más que un simple teléfono: es tu asistente personal, tu banco, tu álbum de fotos y tu conexión con el mundo. Pero toda esa conveniencia viene con una responsabilidad importante: proteger tu información personal. Apple te da herramientas poderosas para mantener tu privacidad bajo control, aunque muchos de estos ajustes vienen desactivados por defecto. No te preocupes, configurarlos es más fácil de lo que piensas y puede marcar una gran diferencia en tu seguridad digital.
Comencemos por lo básico: el seguimiento de aplicaciones. ¿Alguna vez has notado que una app te pide permiso para rastrearte? Por suerte, puedes decir que no. Ve a Ajustes > Privacidad y seguridad > Seguimiento y desactiva la opción ‘Todas las aplicaciones que soliciten seguimiento’. Esto evitará que las apps te sigan por internet para mostrar anuncios personalizados. También revisa los Servicios de Localización en el mismo menú: muchas aplicaciones piden acceso a tu ubicación cuando realmente no lo necesitan. Para apps como tiendas o redes sociales, considera desactivar la ‘Ubicación precisa’ manteniendo el acceso básico. Y no olvides revisar la sección de Compartir entre apps, donde puedes controlar qué aplicaciones acceden a tus fotos, contactos y otros datos sensibles.
La seguridad va más allá de bloquear el rastreo. Activar la autenticación de dos factores para tu cuenta de Apple es esencial: ve a Ajustes > tu nombre > Inicio de sesión y seguridad > Autenticación de dos factores. Esto añade una capa extra de protección que hace mucho más difícil que alguien acceda a tu cuenta. También deberías considerar activar la Protección Avanzada de Datos en iCloud, que te da cifrado de extremo a extremo para tus archivos más importantes. Y no subestimes el poder de ocultar aplicaciones y fotos sensibles: mantén presionado cualquier app y selecciona ‘Requerir Face ID’ para bloquearla, o en Fotos, mantén presionada una imagen y elige ‘Ocultar’ para moverla al álbum protegido.
Recuerda que la privacidad perfecta no existe en ningún dispositivo conectado a internet, pero cada ajuste que activas te acerca a un mayor control sobre tu información personal. Tu iPhone está diseñado para protegerte, pero necesitas tomar las riendas. Dedica unos minutos a revisar estas configuraciones y dormirás más tranquilo sabiendo que tu vida digital está más segura. Al final, se trata de encontrar el equilibrio adecuado entre conveniencia y protección, adaptando los ajustes a tus necesidades específicas y hábitos de uso.

