Internet Society realizó en Santiago un taller de formación que reunió a 75 líderes locales para capacitarlos con las herramientas técnicas y el conocimiento en políticas públicas necesarios para establecer redes comunitarias de propiedad local.
La iniciativa, parte de una alianza ampliada con la Comisión Interamericana de Telecomunicaciones (CITEL), busca superar los obstáculos que mantienen aún desconectada al 40% de la población rural latinoamericana, limitando su acceso a educación, salud y oportunidades económicas. Los altos costos de infraestructura y la desafiante geografía han hecho inviable, para muchas comunidades, contar con servicios tradicionales de Internet, especialmente en zonas indígenas.
La Internet Society, organización sin fines de lucro que trabaja por una Internet abierta y para todas las personas, reconoce que cerrar esta brecha requiere atender múltiples factores: asequibilidad, infraestructura insuficiente y carencias en habilidades digitales. En colaboración con CITEL, está desplegando programas regionales de capacitación que empoderan a líderes comunitarios para implementar redes accesibles, seguras y sostenibles.
La alianza también busca remover barreras regulatorias y fomentar políticas que habiliten la infraestructura comunitaria. De esta manera, se combina formación técnica de base con incidencia de alto nivel, creando rutas viables para una conectividad liderada por las propias comunidades.
“Las comunidades conocen mejor que nadie sus necesidades de conectividad”, afirmó Sally Wentworth, presidenta y directora ejecutiva de la Internet Society, quien participó en la reunión de CITEL. “Nuestro rol es entregar la capacitación técnica, el respaldo en políticas públicas y los marcos comprobados que permiten a los líderes locales construir y mantener sus propias redes”.
El enfoque ya muestra resultados en la región del Chaco, en Paraguay, donde la Internet Society, junto a Grupo Sunu y comunidades indígenas, desplegó redes inalámbricas adaptadas a condiciones climáticas extremas. Hoy conectan escuelas, centros de salud y espacios comunitarios, mientras capacitan a residentes locales para gestionar la infraestructura, reduciendo costos y asegurando sostenibilidad.
La Internet Society trabaja con aliados como Rhizomatica, que apoya a comunidades en la construcción y mantenimiento de infraestructuras de telecomunicaciones y energía autogestionadas. En conjunto, desarrollan proyectos de despliegue, capacitación y entrenamiento para responsables de políticas públicas.
En Santiago, Internet Society capítulo Chile fue anfitrión de los talleres, que formaron a los participantes en diseño de redes, despliegue de equipos y navegación regulatoria. Además, 21 becarios de distintos países recibieron formación en gobernanza y defensa del Internet. Durante 2025, la Internet Society y CITEL entregarán 400 becas para cursos en línea especializados, reforzando capacidades regionales para el despliegue de redes comunitarias.
“La inclusión digital no se trata solo de acceso, sino de empoderamiento”, agregó Wentworth. “Cuando las comunidades son dueñas y operadoras de sus redes, controlan su futuro digital y generan oportunidades económicas sostenibles”.
Tras la capacitación, los participantes regresarán a sus comunidades con hojas de ruta de implementación, apoyo técnico continuo y vínculos con una red global de líderes en conectividad comunitaria.
El taller en Santiago refleja la misión más amplia de la Internet Society en América Latina: fortalecer la resiliencia de Internet, fomentar la inclusión digital y defender los principios de un Internet abierto mediante formación práctica, incidencia legal y política, y empoderamiento comunitario.